Hace unos días regresé de Viena, Austria, con una sensación muy especial: la de haber sido parte de algo verdaderamente importante, no solo para mí como médico, sino para todos mis pacientes y para la medicina en América Latina.
Tuve el honor de participar en la reunión de lanzamiento de las nuevas Guías de Tratamiento de la Enfermedad de Crohn, organizada por ECCO — la European Crohn’s and Colitis Organisation —, la organización médica más importante del mundo en enfermedades inflamatorias intestinales. La reunión tuvo lugar en el NH Hotel de Viena, una ciudad que no es solo un símbolo de la cultura europea, sino también un centro de referencia médica y científica a nivel global.
¿Qué son las guías de tratamiento y por qué importan?
Las guías clínicas son documentos elaborados por los mejores especialistas del mundo, basados en toda la evidencia científica disponible, que establecen cómo debe tratarse una enfermedad. No son simples recomendaciones: son la hoja de ruta que orienta las decisiones médicas en hospitales y consultorios de todo el planeta. Cuando un médico decide qué medicación indicar, cuándo operar o cómo hacer el seguimiento de un paciente con Crohn, estas guías están detrás de esa decisión.
Las guías de ECCO son las más reconocidas y utilizadas a nivel mundial en enfermedades inflamatorias intestinales, y su actualización impacta directamente en la atención que reciben los pacientes en todo el mundo, incluida la Argentina.
Un grupo de especialistas de Europa y del mundo
Durante dos días intensos de trabajo, compartí mesa con médicos, cirujanos, metodólogos y representantes de pacientes llegados de toda Europa y de distintas partes del mundo. El grupo incluyó expertos en Crohn médico, quirúrgico y perianal, todos trabajando de manera coordinada para construir las recomendaciones más sólidas y actualizadas posibles. Lo que se discutió en esa sala en Viena se convertirá, en los próximos meses, en las guías que orientarán el tratamiento de miles de pacientes alrededor del globo.
Una voz latinoamericana en la mesa
Ser el único representante de América Latina en este grupo es algo que no tomo a la ligera. Implica una responsabilidad enorme y, al mismo tiempo, una oportunidad única: la de llevar nuestra perspectiva — la de los pacientes latinoamericanos, con sus realidades, sus accesos, sus particularidades — a una conversación que de otro modo podría quedar circunscripta solo a la experiencia europea. Significa que las necesidades de nuestros pacientes tienen representación en el lugar donde se toman las decisiones científicas más importantes sobre esta enfermedad.
Participando activamente en la elaboración de estas guías puedo no solo aplicar en mi consulta lo último en conocimiento médico mundial, sino también asegurarme de que la realidad de nuestra región sea tenida en cuenta.
Los pacientes, en el centro
Algo que me impresionó profundamente fue la participación activa de representantes de pacientes desde el primer momento del proceso. Sus voces estuvieron presentes en cada discusión, recordándonos que detrás de cada recomendación hay una persona real, con una vida, con dudas, con esperanzas.
Seguiré compartiendo novedades sobre este proyecto en los próximos meses. Estoy muy agradecido por esta oportunidad y comprometido a que se traduzca en una mejor atención para cada uno de mis pacientes.




















