Congresos y más
Te comparto algunos de los congresos nacionales, internacionales, podcast y webinars de los que participé a lo largo de estos años.

Publicado en La Nación — Vida Sana, 14 de agosto de 2026 Durante mucho tiempo, recibir un diagnóstico de colitis ulcerosa o
Dos días en Cleveland Clinic, Ohio: lo que significa estar a la vanguardia de la cirugía colorrectal
Hace algunos días tuve la oportunidad de volver a Cleveland Clinic, en Ohio, Estados Unidos — uno de los centros de referencia
Tuve el honor de participar como faculty en el MedStar Health International Colorectal Disease Symposium 2026, uno de los encuentros más importantes
Durante tres días estuve en Ciudad de México como profesor invitado internacional en el LXXI Congreso Internacional de Coloproctología «Dr. Luis Charúa
Quiero compartir con ustedes algo de lo que me siento muy orgulloso: acabo de participar como coautor en la actualización de las
Quiero compartir con ustedes una noticia que me da mucho orgullo: el estudio «LATAM-URG», en el que participé junto a un gran
Dos días en Cleveland Clinic, Ohio: lo que significa estar a la vanguardia de la cirugía colorrectal
Hace algunos días tuve la oportunidad de volver a Cleveland Clinic, en Ohio, Estados Unidos — uno de los centros de referencia más importantes del mundo en cirugía colorrectal y enfermedad inflamatoria intestinal (EII). No era mi primera vez allí, pero sí la primera en diez años, y quiero compartir con ustedes lo que viví, porque creo que ayuda a entender por qué este tipo de intercambios internacionales son tan importantes para la medicina que practicamos día a día.
Por qué importan estos centros de referencia
Cleveland Clinic no es solo un hospital grande. Es uno de los pocos lugares en el mundo donde la cirugía colorrectal se practica con un volumen, una multidisciplina y un nivel de evidencia científica que la convierten en un verdadero estándar global. Cirujanos de todas partes del mundo viajan hasta allí — como lo hice yo — para aprender, discutir casos, y volver con nuevas herramientas para sus pacientes.
Lo que pude ver durante estos dos días
Durante mi estadía tuve el privilegio de presenciar procedimientos de alta complejidad en distintas áreas de nuestra especialidad:
- Cáncer colorrectal, con técnicas que van desde la cirugía robótica hasta la laparoscópica y la cirugía abierta, según las necesidades específicas de cada paciente.
- Enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn y colitis ulcerosa), incluyendo casos complejos que requieren un abordaje quirúrgico muy preciso.
- Enfermedad diverticular, con resoluciones quirúrgicas modernas que buscan minimizar el impacto en la calidad de vida del paciente.
Ver estos tres abordajes —robótico, laparoscópico y abierto— convivir en el mismo centro, aplicados según lo que cada paciente realmente necesita y no según una preferencia técnica fija, es algo que refleja exactamente lo que entendemos como «medicina de excelencia»: elegir la mejor herramienta para cada persona, no la misma herramienta para todos.
Compartir conocimiento, en ambas direcciones
Uno de los momentos más significativos de la visita fue participar como disertante en las rounds (reuniones clínicas) del servicio de Cirugía Colorrectal, donde tuve el honor de presentar sobre el rol actual de la cirugía en la enfermedad de Crohn. Poder discutir nuestra experiencia en Latinoamérica con un equipo de este nivel, y al mismo tiempo aprender de su forma de trabajar, es exactamente el tipo de intercambio que necesitamos fomentar entre los países de altos ingresos y nuestra región.
Porque la calidad de la atención no debería depender de en qué país nace un paciente. Y para acercar esa brecha, los cirujanos primero tenemos que entender bien cuál es esa brecha — y eso solo se logra estando ahí, viendo, preguntando, discutiendo.
Un gesto simbólico que me marcó
Al finalizar mi estadía, tuve el honor de firmar el Visitors Register de Cleveland Clinic — un libro donde quedan registrados los nombres de referentes de la cirugía colorrectal de todo el mundo que, a lo largo de los años, han pasado por esta institución y han contribuido, de una forma u otra, a cambiar la forma en que practicamos esta especialidad hoy. Ver mi nombre junto a tantos colegas que admiro fue un momento de mucha emoción.
Lo que me llevo para mis pacientes
Cada vez que tengo la oportunidad de visitar un centro como este, vuelvo con más que solo conocimiento técnico. Vuelvo con la confirmación de que apostar a la formación continua, a la actualización constante y a la conexión con los mejores centros del mundo es el camino correcto para ofrecerles, a ustedes, mis pacientes, una atención que esté a la altura de los estándares internacionales más exigentes.









Participación como faculty en el MedStar Health International Colorectal Disease Symposium 2026 (Washington D.C.)
Tuve el honor de participar como faculty en el MedStar Health International Colorectal Disease Symposium 2026, uno de los encuentros más importantes a nivel mundial en cirugía colorrectal, realizado en Washington D.C. los días 18 y 19 de junio.
El simposio reunió a referentes de cirugía colorrectal de Europa, Asia, Medio Oriente, Latinoamérica y Estados Unidos, en una agenda de dos días intensos que recorrió prácticamente todos los temas de actualidad en la especialidad: desde la evolución de las técnicas quirúrgicas para el cáncer de recto y el rol creciente de la robótica y la cirugía guiada por fluorescencia, hasta los últimos avances en el manejo médico y quirúrgico de la enfermedad inflamatoria intestinal, el abordaje de casos oncológicos complejos y el uso de inteligencia artificial aplicada a la cirugía. También hubo espacio para discutir temas que hacen a la calidad asistencial más allá de la técnica: trabajo en equipo multidisciplinario, bienestar del cirujano, coaching quirúrgico y medición de resultados centrados en el paciente.
Fue especialmente significativo coincidir con colegas que admiro desde hace años y con quienes comparto un compromiso común: seguir elevando el estándar de cuidado para los pacientes con patología colorrectal en todo el mundo.
Mi presentación, dentro de la sesión «El futuro de la cirugía», estuvo dedicada a un tema que me toca de cerca: cómo implementar programas de control de calidad quirúrgica en contextos de recursos limitados, como los que muchas veces enfrentamos en Latinoamérica. Mostrar que es posible adaptar los más altos estándares internacionales a nuestra realidad regional, sin resignar seguridad ni resultados para el paciente, es parte central de mi trabajo diario.
Participar de instancias como esta me permite traer a mis pacientes en Buenos Aires lo último en evidencia científica y técnica quirúrgica, en diálogo constante con referentes mundiales del área.
Gracias a MedStar Health y a todo el equipo organizador por la invitación.
Quienes quieran conocer más sobre el simposio pueden visitar: https://medstar.cloud-cme.com/course/courseoverview?P=0&EID=46423




La enfermedad inflamatoria intestinal tiene expertos dedicados — y la colaboración internacional marca la diferencia
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) — que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa — es una condición crónica compleja que afecta el tubo digestivo y requiere un seguimiento especializado, multidisciplinario y sostenido en el tiempo.
En los últimos años, el manejo de estas enfermedades ha avanzado enormemente: nuevos tratamientos biológicos, abordajes quirúrgicos mínimamente invasivos, y equipos dedicados exclusivamente a pacientes con EII han transformado los resultados y la calidad de vida de quienes la padecen.
Un encuentro global para hablar de los casos más complejos
Recientemente participé como co-chair del Complex IBD Cases Series, un webinar internacional que reunió a cirujanos, gastroenterólogos y enfermeras especializadas del Reino Unido, Argentina y Grecia para discutir, en tiempo real y sin guión, los casos más desafiantes de EII.
La respuesta fue extraordinaria: colegas de todo el mundo se conectaron para participar de un debate clínico honesto, práctico y sin filtros.
Este tipo de colaboración internacional existe porque la EII es una enfermedad que no reconoce fronteras, y porque los pacientes merecen que sus médicos estén al día con lo que se hace en los mejores centros del mundo.
¿Qué significa esto para vos como paciente?
Significa que tu enfermedad es tomada en serio — no solo localmente, sino en una conversación global permanente entre especialistas comprometidos.
Significa que existen equipos entrenados específicamente para los casos más complejos: fístulas, estenosis, cirugías previas, falla a múltiples tratamientos.
Y significa que, si tenes diagnóstico de enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, o una condición intestinal sin respuesta adecuada al tratamiento, tiene sentido buscar una evaluación especializada en coloproctología.
Si tenes preguntas sobre su diagnóstico, sus opciones de tratamiento, o simplemente queres una segunda opinión, no dudes en contactarte.



Inmersión clínica en el Hospital Universitario de Randers, Dinamarca
Hace cuatro años visité por primera vez el Hospital Universitario de Randers. Volver fue, de alguna manera, retomar una conversación que nunca había terminado del todo.
Durante dos días de inmersión clínica intensa me dediqué a dos áreas completamente distintas de la coloproctología, pero igualmente importantes para mis pacientes.
Primer día: cáncer de colon derecho y una pregunta que divide a los cirujanos del mundo
El primer día lo compartí con la Dra. Katrine Emmertsen, una referente internacional en cirugía mínimamente invasiva del cáncer de colon derecho y una de las voces más respetadas en uno de los debates más vigentes de nuestra especialidad: el rol de la escisión mesocólica completa — conocida por sus siglas en inglés como CME — en el tratamiento del cáncer de colon derecho.
Permítanme explicar de qué se trata, porque es importante para entender por qué esto importa.
Cuando se opera un cáncer de colon, el objetivo no es solo extirpar el tumor, sino también remover los ganglios linfáticos que lo rodean, que pueden contener células cancerosas que determinan el estadio de la enfermedad y el tratamiento posterior. La técnica CME propone hacer esta resección siguiendo planos anatómicos muy precisos, dentro de las capas naturales que envuelven al colon, logrando así una mayor limpieza oncológica. Es un concepto similar a lo que se hace desde hace décadas en el cáncer de recto, donde esa misma filosofía quirúrgica ha demostrado mejorar los resultados.
La pregunta que hoy divide a los cirujanos del mundo es: ¿es CME verdaderamente superior a una cirugía bien hecha pero técnicamente menos exigente? ¿El mayor rigor técnico se traduce en una mejor sobrevida para el paciente? ¿O en muchas manos el agregado de complejidad puede generar más riesgos que beneficios?
Randers lleva muchos años realizando CME de manera rutinaria en sus pacientes con cáncer de colon derecho, con resultados excelentes, y la Dra. Emmertsen es una de las cirujanas con mayor experiencia en el mundo haciendo esta técnica. Discutir con ella en el quirófano y fuera de él — con honestidad intelectual, sin dogmas ni modas — fue exactamente el tipo de conversación que lo hace a uno mejor médico.
Además de las actividades quirúrgicas, aproveché la visita para avanzar en los proyectos de investigación que compartimos con el equipo de Randers, una colaboración que me llena de orgullo y que demuestra que desde Argentina es posible contribuir al conocimiento médico a nivel mundial.
Segundo día: la enfermedad pilonidal, la gran olvidada de la coloproctología
El segundo día estuvo dedicado a algo que puede sorprender: la enfermedad pilonidal. Y precisamente esa sorpresa es parte del problema.
¿Qué es la enfermedad pilonidal? Es una condición que afecta la zona del cóccix y el sacro, relacionada con pelos que se incrustan bajo la piel y generan quistes, abscesos y fístulas crónicas. Afecta principalmente a personas jóvenes — muchas veces en los años más activos de su vida — y puede convertirse en una enfermedad sumamente dolorosa, recurrente y limitante. El impacto en la calidad de vida de quienes la padecen es enorme, y sin embargo rara vez recibe la atención que merece.
Durante décadas, la enfermedad pilonidal fue tratada como algo menor: «es un quiste, hay que sacarlo». Esa simplificación ha generado un sufrimiento innecesario en miles de pacientes. La cirugía inadecuada lleva a heridas que no cierran durante meses, cicatrices dolorosas, recurrencias frecuentes, y pacientes que terminan en una situación peor que la inicial. Es una enfermedad que se ha operado mal durante demasiado tiempo, y sus pacientes lo han pagado caro.
La Dra. Susanne Haas, en Randers, ha dedicado su carrera a cambiar esto. Es reconocida mundialmente como una de las máximas expertas en enfermedad pilonidal y ha construido desde cero un centro especializado exclusivamente en el diagnóstico y tratamiento de esta condición — algo que prácticamente no existe en ningún otro lugar del mundo. Su programa combina técnicas quirúrgicas precisas, seguimiento estructurado y educación al paciente, con resultados muy superiores al estándar global.
Aprender directamente de la Dra. Haas fue una experiencia invaluable. Todo lo que incorporé en esas horas va a traducirse en una mejor atención para mis pacientes con esta enfermedad en Argentina.



Inmersión clínica en el Hospital Universitario de Linköping, Suecia
Recientemente tuve la oportunidad de realizar una inmersión clínica de dos días en el Hospital Universitario de Linköping, en Suecia, uno de los centros más reconocidos del mundo en el tratamiento quirúrgico de las enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Fui recibido por el Prof. Pär Myrelid, un querido amigo y referente internacional en cirugía de enfermedades inflamatorias intestinales, quien junto a su equipo nos abrió las puertas de una institución verdaderamente excepcional.
Suecia, un modelo mundial en el seguimiento de los pacientes
Una de las cosas que más me impresionó de esta visita fue conocer en profundidad algo que Suecia está haciendo mejor que casi cualquier otro país del mundo: el seguimiento sistemático de los resultados del tratamiento en pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales a través de un registro nacional.
¿Qué significa esto en términos simples? Que Suecia no solo mide si el tratamiento funcionó en términos médicos, sino que también evalúa cómo vive el paciente después del tratamiento. ¿Puede ir al baño con normalidad? ¿Tiene continencia? ¿Su vida sexual se vio afectada? ¿Cómo es su calidad de vida cotidiana? Estas preguntas, que para un paciente son fundamentales, en muchos sistemas de salud del mundo no se miden de manera sistemática. Suecia entendió que curar una enfermedad no es suficiente si el paciente no puede vivir bien después. Esa filosofía me parece profundamente importante y es algo que aspiro a incorporar cada vez más en mi práctica.
Dos días de aprendizaje intensivo
Durante mi estadía tuve la oportunidad de participar en reuniones de equipo multidisciplinario, donde médicos, cirujanos, gastroenterólogos y otros especialistas discuten cada caso en conjunto antes de tomar decisiones. También pude presenciar cirugías y tener largas conversaciones con los cirujanos del centro, intercambiando ideas y perspectivas que me dejaron mucho en qué pensar para llevar de vuelta a mi práctica en Argentina.
Un momento muy especial: una clase junto a mi esposa
Uno de los momentos más significativos de toda esta experiencia ocurrió aquí, en Linköping. Por primera vez, pude dar una conferencia junto a mi esposa, Lupe Cabrera, algo que había querido hacer desde hacía mucho tiempo. Hablamos sobre las oportunidades de investigación alrededor del mundo y sobre cómo una beca de formación que realicé en Aarhus, Dinamarca, bajo la supervisión de cirujanos extraordinarios como Peter Christensen, Lene Iversen, Lilli Lundby y Anders Tottrup, cambió completamente el rumbo de mi vida personal y profesional. Poder compartir esa historia junto a Lupe, frente a colegas que entienden lo que ese tipo de experiencia significa, fue algo que voy a atesorar siempre.










Inmersión clínica en la Fundación Champalimaud, Lisboa
Recientemente tuve la oportunidad de realizar una inmersión clínica en la Fundación Champalimaud, en Lisboa, Portugal. Para quienes no la conocen, permítanme contarles un poco sobre este lugar extraordinario, porque entender qué es Champalimaud ayuda a comprender por qué visitar y aprender allí tiene un valor tan especial.
¿Qué es la Fundación Champalimaud?
La Fundación Champalimaud es una organización privada sin fines de lucro, fundada en 2005, dedicada al desarrollo de programas avanzados de investigación biomédica y a la atención clínica interdisciplinaria. Su sede se encuentra en uno de los rincones más hermosos de Lisboa: a orillas del río Tajo, cerca de la histórica Torre de Belém, en el lugar exacto donde el río se encuentra con el Atlántico, desde donde los grandes navegantes portugueses partieron a descubrir el mundo en los siglos XV y XVI. No es un detalle menor: hay algo profundamente simbólico en que uno de los centros más avanzados del mundo en la lucha contra el cáncer esté ubicado justamente en el lugar que fue punto de partida de las grandes exploraciones de la humanidad.
El Centro Clínico Champalimaud es una institución médica, científica y tecnológica de vanguardia donde la atención clínica interdisciplinaria se desarrolla en paralelo con la investigación aplicada y programas avanzados de educación médica. El centro se enfoca en la medicina personalizada, centrada en el paciente, lo que permite niveles más altos de eficacia en el control de la enfermedad y lleva a una mayor supervivencia y mejor calidad de vida.
Lo que distingue a Champalimaud del resto no es solo su equipamiento o su arquitectura, sino una filosofía que pocos centros en el mundo logran sostener con tanta coherencia: el establecimiento de un vínculo directo e interdependiente entre la investigación básica y la actividad clínica. En palabras simples: lo que se descubre en el laboratorio llega rápidamente al paciente. No hay años de distancia entre el avance científico y su aplicación. Esa integración es lo que hace que Champalimaud sea un lugar único en el mundo.
Champalimaud y el cáncer colorrectal
El cáncer colorrectal —es decir, el cáncer de colon y recto— es uno de los cánceres más frecuentes en el mundo. Es actualmente el segundo cáncer en términos de incidencia y mortalidad en Portugal, y una de las principales causas de muerte por cáncer en ambos sexos. Ante esta realidad, Champalimaud ha desarrollado un programa específico de excelencia para su abordaje.
La Unidad Digestiva de Champalimaud utiliza un enfoque multidisciplinario y las técnicas más avanzadas para abordar la complejidad de los tumores digestivos en todas sus formas y niveles de desarrollo, con foco en dominar el conocimiento y las técnicas de intervención para detener o retardar el desarrollo del cáncer colorrectal. Esto significa que en cada caso participan cirujanos, oncólogos médicos, radioterapeutas, radiólogos, patólogos, genetistas, especialistas en medicina nuclear, enfermeros, psico-oncólogos, nutricionistas y especialistas en cuidados paliativos, todos coordinados alrededor de un mismo paciente.
Uno de los aspectos que más me impresiona de Champalimaud es su liderazgo mundial en el tratamiento conservador del cáncer de recto. En 2014 la Unidad de Cáncer Digestivo estableció un programa colaborativo internacional para el tratamiento conservador (no quirúrgico) del cáncer de recto, y se posicionó como uno de los centros líderes en Europa en esta área. En la base de datos internacional Watch and Wait, el Centro Champalimaud centraliza un registro internacional de más de 1.000 pacientes con conservación del recto luego de tratamiento neoadyuvante basado en quimiorradioterapia. En términos sencillos: esto implica que en muchos casos es posible evitar la cirugía, o reducirla significativamente, mejorando de manera radical la calidad de vida del paciente.
¿Por qué es importante esto para mis pacientes?
Visitar y aprender en Champalimaud tiene un impacto directo en la atención que ofrezco. El cáncer colorrectal es una de las enfermedades que más trato quirúrgicamente, y estar en contacto con los equipos que están en la frontera del conocimiento me permite incorporar técnicas, criterios y miradas que no siempre están disponibles en la formación local.
El cáncer de recto y de colon tiene hoy tratamientos cada vez más efectivos, más precisos y menos invasivos. Pero acceder a esos tratamientos requiere que los médicos que los realizan estén permanentemente actualizados y conectados con los centros donde esas innovaciones nacen. Ese es el compromiso que asumo cada vez que emprendo este tipo de formación.
El equipo médico de Champalimaud incluye profesionales de más de 10 países distintos, y son algunos de los expertos líderes del mundo en diagnóstico y tratamiento del cáncer. Aprender junto a ellos, ver cómo trabajan, cómo piensan y cómo toman decisiones en casos complejos, es una experiencia que se traduce directamente en una mejor atención para cada uno de mis pacientes en Argentina.







