Recientemente tuve la oportunidad de realizar una inmersión clínica de dos días en el Hospital Universitario de Linköping, en Suecia, uno de los centros más reconocidos del mundo en el tratamiento quirúrgico de las enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Fui recibido por el Prof. Pär Myrelid, un querido amigo y referente internacional en cirugía de enfermedades inflamatorias intestinales, quien junto a su equipo nos abrió las puertas de una institución verdaderamente excepcional.
Suecia, un modelo mundial en el seguimiento de los pacientes
Una de las cosas que más me impresionó de esta visita fue conocer en profundidad algo que Suecia está haciendo mejor que casi cualquier otro país del mundo: el seguimiento sistemático de los resultados del tratamiento en pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales a través de un registro nacional.
¿Qué significa esto en términos simples? Que Suecia no solo mide si el tratamiento funcionó en términos médicos, sino que también evalúa cómo vive el paciente después del tratamiento. ¿Puede ir al baño con normalidad? ¿Tiene continencia? ¿Su vida sexual se vio afectada? ¿Cómo es su calidad de vida cotidiana? Estas preguntas, que para un paciente son fundamentales, en muchos sistemas de salud del mundo no se miden de manera sistemática. Suecia entendió que curar una enfermedad no es suficiente si el paciente no puede vivir bien después. Esa filosofía me parece profundamente importante y es algo que aspiro a incorporar cada vez más en mi práctica.
Dos días de aprendizaje intensivo
Durante mi estadía tuve la oportunidad de participar en reuniones de equipo multidisciplinario, donde médicos, cirujanos, gastroenterólogos y otros especialistas discuten cada caso en conjunto antes de tomar decisiones. También pude presenciar cirugías y tener largas conversaciones con los cirujanos del centro, intercambiando ideas y perspectivas que me dejaron mucho en qué pensar para llevar de vuelta a mi práctica en Argentina.
Un momento muy especial: una clase junto a mi esposa
Uno de los momentos más significativos de toda esta experiencia ocurrió aquí, en Linköping. Por primera vez, pude dar una conferencia junto a mi esposa, Lupe Cabrera, algo que había querido hacer desde hacía mucho tiempo. Hablamos sobre las oportunidades de investigación alrededor del mundo y sobre cómo una beca de formación que realicé en Aarhus, Dinamarca, bajo la supervisión de cirujanos extraordinarios como Peter Christensen, Lene Iversen, Lilli Lundby y Anders Tottrup, cambió completamente el rumbo de mi vida personal y profesional. Poder compartir esa historia junto a Lupe, frente a colegas que entienden lo que ese tipo de experiencia significa, fue algo que voy a atesorar siempre.


























