Inmersión clínica en el Hospital Universitario de Randers, Dinamarca

Hace cuatro años visité por primera vez el Hospital Universitario de Randers. Volver fue, de alguna manera, retomar una conversación que nunca había terminado del todo.

Durante dos días de inmersión clínica intensa me dediqué a dos áreas completamente distintas de la coloproctología, pero igualmente importantes para mis pacientes.

Primer día: cáncer de colon derecho y una pregunta que divide a los cirujanos del mundo

El primer día lo compartí con la Dra. Katrine Emmertsen, una referente internacional en cirugía mínimamente invasiva del cáncer de colon derecho y una de las voces más respetadas en uno de los debates más vigentes de nuestra especialidad: el rol de la escisión mesocólica completa — conocida por sus siglas en inglés como CME — en el tratamiento del cáncer de colon derecho.

Permítanme explicar de qué se trata, porque es importante para entender por qué esto importa.

Cuando se opera un cáncer de colon, el objetivo no es solo extirpar el tumor, sino también remover los ganglios linfáticos que lo rodean, que pueden contener células cancerosas que determinan el estadio de la enfermedad y el tratamiento posterior. La técnica CME propone hacer esta resección siguiendo planos anatómicos muy precisos, dentro de las capas naturales que envuelven al colon, logrando así una mayor limpieza oncológica. Es un concepto similar a lo que se hace desde hace décadas en el cáncer de recto, donde esa misma filosofía quirúrgica ha demostrado mejorar los resultados.

La pregunta que hoy divide a los cirujanos del mundo es: ¿es CME verdaderamente superior a una cirugía bien hecha pero técnicamente menos exigente? ¿El mayor rigor técnico se traduce en una mejor sobrevida para el paciente? ¿O en muchas manos el agregado de complejidad puede generar más riesgos que beneficios?

Randers lleva muchos años realizando CME de manera rutinaria en sus pacientes con cáncer de colon derecho, con resultados excelentes, y la Dra. Emmertsen es una de las cirujanas con mayor experiencia en el mundo haciendo esta técnica. Discutir con ella en el quirófano y fuera de él — con honestidad intelectual, sin dogmas ni modas — fue exactamente el tipo de conversación que lo hace a uno mejor médico.

Además de las actividades quirúrgicas, aproveché la visita para avanzar en los proyectos de investigación que compartimos con el equipo de Randers, una colaboración que me llena de orgullo y que demuestra que desde Argentina es posible contribuir al conocimiento médico a nivel mundial.

Segundo día: la enfermedad pilonidal, la gran olvidada de la coloproctología

El segundo día estuvo dedicado a algo que puede sorprender: la enfermedad pilonidal. Y precisamente esa sorpresa es parte del problema.

¿Qué es la enfermedad pilonidal? Es una condición que afecta la zona del cóccix y el sacro, relacionada con pelos que se incrustan bajo la piel y generan quistes, abscesos y fístulas crónicas. Afecta principalmente a personas jóvenes — muchas veces en los años más activos de su vida — y puede convertirse en una enfermedad sumamente dolorosa, recurrente y limitante. El impacto en la calidad de vida de quienes la padecen es enorme, y sin embargo rara vez recibe la atención que merece.

Durante décadas, la enfermedad pilonidal fue tratada como algo menor: «es un quiste, hay que sacarlo». Esa simplificación ha generado un sufrimiento innecesario en miles de pacientes. La cirugía inadecuada lleva a heridas que no cierran durante meses, cicatrices dolorosas, recurrencias frecuentes, y pacientes que terminan en una situación peor que la inicial. Es una enfermedad que se ha operado mal durante demasiado tiempo, y sus pacientes lo han pagado caro.

La Dra. Susanne Haas, en Randers, ha dedicado su carrera a cambiar esto. Es reconocida mundialmente como una de las máximas expertas en enfermedad pilonidal y ha construido desde cero un centro especializado exclusivamente en el diagnóstico y tratamiento de esta condición — algo que prácticamente no existe en ningún otro lugar del mundo. Su programa combina técnicas quirúrgicas precisas, seguimiento estructurado y educación al paciente, con resultados muy superiores al estándar global.

Aprender directamente de la Dra. Haas fue una experiencia invaluable. Todo lo que incorporé en esas horas va a traducirse en una mejor atención para mis pacientes con esta enfermedad en Argentina.

La enfermedad inflamatoria intestinal dejó de tener un solo camino posible

Publicado en La Nación — Vida Sana, 14 de agosto de 2026

Durante mucho tiempo, recibir un diagnóstico de colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn significaba asumir un horizonte más o menos escrito: cirugías extensas, ostomías definitivas, una vida condicionada. Ese panorama cambió, y cambió rápido.

Esta semana, La Nación publicó una nota sobre los avances en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en la que tuve la oportunidad de participar junto a mis colegas de GMColoproctología. Comparto acá algunas de las ideas que dejó.

Lo que cambió

El abordaje quirúrgico. La consolidación de la laparoscopía y la cirugía robótica permite hoy realizar resecciones intestinales complejas —incluyendo colectomías totales y proctocolectomías restauradoras— con menos sangrado, recuperación más rápida y menor tasa de complicaciones que la cirugía abierta. Como bien señala el Dr. Diego Valli, esto no es una cuestión estética: impacta en la recuperación, en la fertilidad de pacientes jóvenes y en la función a largo plazo.

Las terapias médicas. Los biológicos y las pequeñas moléculas no desplazaron a la cirugía: la complementan. Muchos pacientes llegan al quirófano en mejores condiciones gracias al tratamiento previo, y eso se traduce en cirugías técnicamente más seguras y en mejores resultados posoperatorios.

El momento. Aprendimos que la cirugía en EII es tan buena como la preparación que la precede. Un paciente bien nutrido, con la inflamación controlada y con el momento quirúrgico bien elegido tiene resultados incomparablemente mejores. Elegir cuándo operar se volvió tan importante como definir cómo.

El equipo. Nada de lo anterior funciona en soledad. El trabajo coordinado entre gastroenterólogos, cirujanos colorrectales, especialistas en imágenes, nutricionistas, psicólogos y enfermería especializada es hoy el estándar de los centros de excelencia en el mundo, y es el modelo que adoptamos en nuestra práctica diaria.

Lo que no aparece en los papers

Hay algo de esta nota que me quedó dando vueltas más que cualquiera de los avances técnicos que menciona, y es quién la escribe. La historia la cuenta un paciente. La cuenta en primera persona, con nombre y apellido, y la cuenta desde un buen lugar.

Eso, para quienes trabajamos en esta especialidad, vale muchísimo. Porque atrás de cada decisión quirúrgica hay una persona que llegó asustada, que escuchó un pronóstico que la dejó sin aire, y que necesitó que alguien le dijera que había alternativas. Poder acompañar ese proceso —y encontrarse después del otro lado, con alguien que está bien y tiene ganas de contarlo— es probablemente la parte más gratificante de este trabajo.

El objetivo final siempre es el mismo: que la persona pueda vivir con la menor huella posible de su enfermedad.


Leé la nota completa en La Nación: Enfermedades inflamatorias intestinales: los avances y las nuevas formas de tratamiento

Nota de Miguel Braillard para La Nación, con la participación de los Dres. Nicolás Avellaneda, Diego Valli, Marcos González, Lucas Caram y Simón Sedziszow (GMColoproctología).

Participación en el Congreso Internacional de Coloproctología — Ciudad de México, agosto 2026

Durante tres días estuve en Ciudad de México como profesor invitado internacional en el LXXI Congreso Internacional de Coloproctología «Dr. Luis Charúa Guindic», organizado por el Colegio Mexicano de Especialistas en Coloproctología.

Comparto acá de qué se trató, porque creo que a los pacientes les interesa saber qué hacemos los médicos cuando «nos vamos a un congreso».

De qué hablé:

Células madre en fístulas anales complejas. Las fístulas anales complejas son túneles que se forman entre el intestino y la piel, difíciles de curar y que muchas veces vuelven a aparecer después de una cirugía. El tratamiento con células madre es una alternativa relativamente nueva que busca cerrarlas sin dañar los músculos que controlan la continencia. Ya no es un tratamiento experimental, pero los resultados dependen mucho de elegir bien a qué paciente ofrecérselo.

¿Estamos operando demasiado tarde la enfermedad de Crohn? En la enfermedad de Crohn, durante años se pensó que la cirugía era el último recurso, cuando ya nada más funcionaba. Hoy sabemos que en algunos pacientes operar antes da mejores resultados que seguir cambiando medicaciones. Es una discusión abierta y muy relevante para quienes conviven con esta enfermedad.

Cirugía de rescate del reservorio ileoanal. Cuando hay que extirpar todo el colon, en muchos casos se construye un «reservorio» con el propio intestino delgado para que la persona pueda seguir evacuando por la vía natural, sin bolsa permanente. A veces ese reservorio funciona mal. Mi mensaje fue que, antes de volver a operar, hay que entender con precisión por qué está fallando: ese estudio cuidadoso define el resultado más que la técnica que se elija.

Por qué viajo a estos encuentros

Porque la medicina cambia rápido, y ninguna forma de estudiar reemplaza discutir casos difíciles cara a cara con colegas de otros países. En este congreso había cirujanos y gastroenterólogos de América Latina, Europa, Norteamérica y Asia debatiendo las mismas decisiones que tomamos en el consultorio todos los días.

Eso permite algo concreto: darse cuenta de cuáles de nuestras costumbres están respaldadas por evidencia y cuáles son simplemente «lo que siempre hicimos acá». También permite construir vínculos con otros centros, que son los que después hacen posibles los estudios multicéntricos y el acceso a segundas opiniones cuando un caso es realmente complejo.

Todo lo que se discute en estos espacios vuelve, tarde o temprano, al consultorio.

Si tenés dudas sobre alguno de estos temas o querés consultar tu caso, podés escribirme o pedir un turno.

Si querés, puedo hacer una versión más corta para redes sociales del consultorio, o adaptar el cierre al canal de contacto que uses (WhatsApp, formulario, teléfono).

Un reconocimiento internacional que también es una buena noticia para los pacientes de la región

Quiero compartir con ustedes una noticia que me da mucho orgullo: el estudio «LATAM-URG», en el que participé junto a un gran grupo de cirujanos de toda Latinoamérica, fue distinguido con el Neil Smart Research Award 2026, uno de los premios más importantes que otorga la European Society of Coloproctology (ESCP), la sociedad científica europea de referencia en cirugía colorrectal.

¿De qué se trata este estudio?

LATAM-URG analizó, por primera vez de forma conjunta, cómo se resuelven las cirugías digestivas de urgencia en distintos países de América Latina. Participaron 89 hospitales de 14 países y se incluyó a más de 1.000 pacientes.

Hasta ahora, gran parte de las decisiones médicas en nuestra región se basaban en estudios realizados en Europa o Estados Unidos, con realidades sanitarias muy distintas a las nuestras. Este trabajo permitió, por primera vez, contar con datos propios de Latinoamérica: cómo evolucionan los pacientes operados de urgencia, qué factores aumentan el riesgo, y en qué aspectos del sistema de salud se puede mejorar para salvar más vidas.

¿Por qué esto importa para los pacientes?

Contar con datos reales de nuestra propia región es el primer paso para mejorar los protocolos de atención, identificar a los pacientes de mayor riesgo antes de operarlos, y ajustar los recursos (camas de terapia intensiva, equipos quirúrgicos, tiempos de espera) a las necesidades reales de nuestros hospitales. En definitiva, investigación que se traduce en mejores cuidados.

Un trabajo en equipo

Este logro es el resultado del esfuerzo conjunto de decenas de cirujanos de toda la región, coordinados a través del LATAM Collaborative Colorectal Surgery Consortium, un grupo de trabajo que integro y que busca generar conocimiento propio para mejorar la cirugía colorrectal en Latinoamérica.

El premio se entregará formalmente en el Congreso Anual de la ESCP, que se realizará en septiembre en Praga.

Seguimos trabajando para que la investigación hecha en nuestra región tenga cada vez más impacto en la calidad de la atención que reciben nuestros pacientes.

Link al trabajo: https://www.thelancet.com/journals/lanam/article/PIIS2667-193X(25)00347-3/fulltext