Los días 31 de julio y 1 de agosto tuve el honor de participar como profesor invitado en el II Congreso Nacional de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, organizado por GAICCUM (Grupo Académico y de Investigación en Crohn y CUCI de México), que se realizó en el Hotel Camino Real Polanco, en la Ciudad de México.
Este tipo de encuentros son fundamentales para quienes trabajamos día a día con pacientes que conviven con la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Reúnen a gastroenterólogos, coloproctólogos, nutricionistas y otros profesionales de la salud de México y de distintos países de Latinoamérica, con un objetivo común: seguir mejorando la calidad de vida de las personas que viven con estas enfermedades.
Mi charla: cirugía estratégica en la enfermedad de Crohn
Tuve la oportunidad de disertar dentro del bloque científico dedicado a «Cirugía en enfermedad inflamatoria intestinal: indicación, oportunidad quirúrgica y resultados clínicos a corto y largo plazo», coordinado por el Dr. Jorge Luis De León Rendón y el Dr. Roberto Ulises Cruz Neri.
Mi presentación se tituló «Cirugía temprana en enfermedad de Crohn: indicaciones precisas, impacto en la historia natural de la enfermedad y resultados a largo plazo».
¿Por qué es importante hablar de esto, especialmente para los propios pacientes? Durante muchos años, la cirugía en la enfermedad de Crohn fue vista casi como un «último recurso», algo a lo que se llegaba únicamente cuando ya no quedaban más opciones médicas. Hoy sabemos que esa mirada está cambiando, y con buena evidencia detrás.
En mi charla desarrollé tres ideas centrales:
- La cirugía no es una derrota del tratamiento médico. En determinados escenarios —por ejemplo, ciertas formas de enfermedad localizada en el intestino delgado (íleon terminal)— operar en un momento más temprano de la evolución de la enfermedad puede ofrecer mejores resultados que insistir con líneas sucesivas de tratamiento farmacológico cuando la respuesta ya no es la esperada.
- El momento oportuno importa tanto como la indicación en sí. Retrasar una cirugía necesaria puede significar más complicaciones (estenosis, fístulas, abscesos), cirugías más extensas y una recuperación más difícil. Elegir el momento adecuado, en conjunto con el equipo de gastroenterología, es una decisión clínica tan importante como la técnica quirúrgica misma.
- Los resultados a largo plazo sostienen este cambio de paradigma. La evidencia disponible muestra que, en pacientes bien seleccionados, la cirugía temprana se asocia a períodos más largos libres de nueva actividad de la enfermedad, mejor calidad de vida y, en muchos casos, menor necesidad de tratamientos farmacológicos intensivos en el tiempo posterior a la cirugía.
Un espacio de intercambio muy valioso
Además de mi presentación, fue muy enriquecedor escuchar al resto de los ponentes del bloque, entre ellos al Dr. Luis Jonguitud Muro, quien abordó la apendicectomía en la colitis ulcerosa crónica idiopática y la evidencia actual sobre esta intervención poco conocida fuera del ámbito médico, pero que despierta cada vez más interés en la comunidad científica.
Este tipo de espacios reafirman algo en lo que creo profundamente: el manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal es, necesariamente, un trabajo en equipo. Gastroenterólogos y cirujanos coloproctólogos debemos trabajar codo a codo, con una comunicación fluida y una visión compartida sobre cada paciente, para decidir juntos —y con el paciente en el centro de la decisión— cuál es el mejor camino en cada etapa de la enfermedad.
Un mensaje para los pacientes
Si hay algo que me gustaría que quede de esta charla para quienes conviven con la enfermedad de Crohn es esto: la cirugía, cuando está bien indicada y en el momento adecuado, no es un fracaso del tratamiento, sino una herramienta más —a veces la más efectiva— dentro de un plan integral de cuidado. Hablar tempranamente con tu equipo médico sobre todas las opciones disponibles, incluida la quirúrgica, permite tomar decisiones más informadas y, en muchos casos, evitar complicaciones mayores en el futuro.
Agradezco a GAICCUM por la invitación y por el espacio de intercambio académico que representan estos congresos, y a todos los colegas mexicanos y latinoamericanos con quienes tuve la oportunidad de compartir estos dos días de aprendizaje.















