La enfermedad inflamatoria intestinal tiene expertos dedicados — y la colaboración internacional marca la diferencia

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) — que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa — es una condición crónica compleja que afecta el tubo digestivo y requiere un seguimiento especializado, multidisciplinario y sostenido en el tiempo.

En los últimos años, el manejo de estas enfermedades ha avanzado enormemente: nuevos tratamientos biológicos, abordajes quirúrgicos mínimamente invasivos, y equipos dedicados exclusivamente a pacientes con EII han transformado los resultados y la calidad de vida de quienes la padecen.


Un encuentro global para hablar de los casos más complejos

Recientemente participé como co-chair del Complex IBD Cases Series, un webinar internacional que reunió a cirujanos, gastroenterólogos y enfermeras especializadas del Reino Unido, Argentina y Grecia para discutir, en tiempo real y sin guión, los casos más desafiantes de EII.

La respuesta fue extraordinaria: colegas de todo el mundo se conectaron para participar de un debate clínico honesto, práctico y sin filtros.

Este tipo de colaboración internacional existe porque la EII es una enfermedad que no reconoce fronteras, y porque los pacientes merecen que sus médicos estén al día con lo que se hace en los mejores centros del mundo.


¿Qué significa esto para vos como paciente?

Significa que tu enfermedad es tomada en serio — no solo localmente, sino en una conversación global permanente entre especialistas comprometidos.

Significa que existen equipos entrenados específicamente para los casos más complejos: fístulas, estenosis, cirugías previas, falla a múltiples tratamientos.

Y significa que, si tenes diagnóstico de enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, o una condición intestinal sin respuesta adecuada al tratamiento, tiene sentido buscar una evaluación especializada en coloproctología.

Si tenes preguntas sobre su diagnóstico, sus opciones de tratamiento, o simplemente queres una segunda opinión, no dudes en contactarte.

Inmersión clínica en el Hospital Universitario de Randers, Dinamarca

Hace cuatro años visité por primera vez el Hospital Universitario de Randers. Volver fue, de alguna manera, retomar una conversación que nunca había terminado del todo.

Durante dos días de inmersión clínica intensa me dediqué a dos áreas completamente distintas de la coloproctología, pero igualmente importantes para mis pacientes.

Primer día: cáncer de colon derecho y una pregunta que divide a los cirujanos del mundo

El primer día lo compartí con la Dra. Katrine Emmertsen, una referente internacional en cirugía mínimamente invasiva del cáncer de colon derecho y una de las voces más respetadas en uno de los debates más vigentes de nuestra especialidad: el rol de la escisión mesocólica completa — conocida por sus siglas en inglés como CME — en el tratamiento del cáncer de colon derecho.

Permítanme explicar de qué se trata, porque es importante para entender por qué esto importa.

Cuando se opera un cáncer de colon, el objetivo no es solo extirpar el tumor, sino también remover los ganglios linfáticos que lo rodean, que pueden contener células cancerosas que determinan el estadio de la enfermedad y el tratamiento posterior. La técnica CME propone hacer esta resección siguiendo planos anatómicos muy precisos, dentro de las capas naturales que envuelven al colon, logrando así una mayor limpieza oncológica. Es un concepto similar a lo que se hace desde hace décadas en el cáncer de recto, donde esa misma filosofía quirúrgica ha demostrado mejorar los resultados.

La pregunta que hoy divide a los cirujanos del mundo es: ¿es CME verdaderamente superior a una cirugía bien hecha pero técnicamente menos exigente? ¿El mayor rigor técnico se traduce en una mejor sobrevida para el paciente? ¿O en muchas manos el agregado de complejidad puede generar más riesgos que beneficios?

Randers lleva muchos años realizando CME de manera rutinaria en sus pacientes con cáncer de colon derecho, con resultados excelentes, y la Dra. Emmertsen es una de las cirujanas con mayor experiencia en el mundo haciendo esta técnica. Discutir con ella en el quirófano y fuera de él — con honestidad intelectual, sin dogmas ni modas — fue exactamente el tipo de conversación que lo hace a uno mejor médico.

Además de las actividades quirúrgicas, aproveché la visita para avanzar en los proyectos de investigación que compartimos con el equipo de Randers, una colaboración que me llena de orgullo y que demuestra que desde Argentina es posible contribuir al conocimiento médico a nivel mundial.

Segundo día: la enfermedad pilonidal, la gran olvidada de la coloproctología

El segundo día estuvo dedicado a algo que puede sorprender: la enfermedad pilonidal. Y precisamente esa sorpresa es parte del problema.

¿Qué es la enfermedad pilonidal? Es una condición que afecta la zona del cóccix y el sacro, relacionada con pelos que se incrustan bajo la piel y generan quistes, abscesos y fístulas crónicas. Afecta principalmente a personas jóvenes — muchas veces en los años más activos de su vida — y puede convertirse en una enfermedad sumamente dolorosa, recurrente y limitante. El impacto en la calidad de vida de quienes la padecen es enorme, y sin embargo rara vez recibe la atención que merece.

Durante décadas, la enfermedad pilonidal fue tratada como algo menor: «es un quiste, hay que sacarlo». Esa simplificación ha generado un sufrimiento innecesario en miles de pacientes. La cirugía inadecuada lleva a heridas que no cierran durante meses, cicatrices dolorosas, recurrencias frecuentes, y pacientes que terminan en una situación peor que la inicial. Es una enfermedad que se ha operado mal durante demasiado tiempo, y sus pacientes lo han pagado caro.

La Dra. Susanne Haas, en Randers, ha dedicado su carrera a cambiar esto. Es reconocida mundialmente como una de las máximas expertas en enfermedad pilonidal y ha construido desde cero un centro especializado exclusivamente en el diagnóstico y tratamiento de esta condición — algo que prácticamente no existe en ningún otro lugar del mundo. Su programa combina técnicas quirúrgicas precisas, seguimiento estructurado y educación al paciente, con resultados muy superiores al estándar global.

Aprender directamente de la Dra. Haas fue una experiencia invaluable. Todo lo que incorporé en esas horas va a traducirse en una mejor atención para mis pacientes con esta enfermedad en Argentina.

Inmersión clínica en el Hospital Universitario de Linköping, Suecia

Recientemente tuve la oportunidad de realizar una inmersión clínica de dos días en el Hospital Universitario de Linköping, en Suecia, uno de los centros más reconocidos del mundo en el tratamiento quirúrgico de las enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Fui recibido por el Prof. Pär Myrelid, un querido amigo y referente internacional en cirugía de enfermedades inflamatorias intestinales, quien junto a su equipo nos abrió las puertas de una institución verdaderamente excepcional.

Suecia, un modelo mundial en el seguimiento de los pacientes

Una de las cosas que más me impresionó de esta visita fue conocer en profundidad algo que Suecia está haciendo mejor que casi cualquier otro país del mundo: el seguimiento sistemático de los resultados del tratamiento en pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales a través de un registro nacional.

¿Qué significa esto en términos simples? Que Suecia no solo mide si el tratamiento funcionó en términos médicos, sino que también evalúa cómo vive el paciente después del tratamiento. ¿Puede ir al baño con normalidad? ¿Tiene continencia? ¿Su vida sexual se vio afectada? ¿Cómo es su calidad de vida cotidiana? Estas preguntas, que para un paciente son fundamentales, en muchos sistemas de salud del mundo no se miden de manera sistemática. Suecia entendió que curar una enfermedad no es suficiente si el paciente no puede vivir bien después. Esa filosofía me parece profundamente importante y es algo que aspiro a incorporar cada vez más en mi práctica.

Dos días de aprendizaje intensivo

Durante mi estadía tuve la oportunidad de participar en reuniones de equipo multidisciplinario, donde médicos, cirujanos, gastroenterólogos y otros especialistas discuten cada caso en conjunto antes de tomar decisiones. También pude presenciar cirugías y tener largas conversaciones con los cirujanos del centro, intercambiando ideas y perspectivas que me dejaron mucho en qué pensar para llevar de vuelta a mi práctica en Argentina.

Un momento muy especial: una clase junto a mi esposa

Uno de los momentos más significativos de toda esta experiencia ocurrió aquí, en Linköping. Por primera vez, pude dar una conferencia junto a mi esposa, Lupe Cabrera, algo que había querido hacer desde hacía mucho tiempo. Hablamos sobre las oportunidades de investigación alrededor del mundo y sobre cómo una beca de formación que realicé en Aarhus, Dinamarca, bajo la supervisión de cirujanos extraordinarios como Peter Christensen, Lene Iversen, Lilli Lundby y Anders Tottrup, cambió completamente el rumbo de mi vida personal y profesional. Poder compartir esa historia junto a Lupe, frente a colegas que entienden lo que ese tipo de experiencia significa, fue algo que voy a atesorar siempre.

Inmersión clínica en la Fundación Champalimaud, Lisboa

Recientemente tuve la oportunidad de realizar una inmersión clínica en la Fundación Champalimaud, en Lisboa, Portugal. Para quienes no la conocen, permítanme contarles un poco sobre este lugar extraordinario, porque entender qué es Champalimaud ayuda a comprender por qué visitar y aprender allí tiene un valor tan especial.

¿Qué es la Fundación Champalimaud?

La Fundación Champalimaud es una organización privada sin fines de lucro, fundada en 2005, dedicada al desarrollo de programas avanzados de investigación biomédica y a la atención clínica interdisciplinaria. Su sede se encuentra en uno de los rincones más hermosos de Lisboa: a orillas del río Tajo, cerca de la histórica Torre de Belém, en el lugar exacto donde el río se encuentra con el Atlántico, desde donde los grandes navegantes portugueses partieron a descubrir el mundo en los siglos XV y XVI. No es un detalle menor: hay algo profundamente simbólico en que uno de los centros más avanzados del mundo en la lucha contra el cáncer esté ubicado justamente en el lugar que fue punto de partida de las grandes exploraciones de la humanidad.

El Centro Clínico Champalimaud es una institución médica, científica y tecnológica de vanguardia donde la atención clínica interdisciplinaria se desarrolla en paralelo con la investigación aplicada y programas avanzados de educación médica. El centro se enfoca en la medicina personalizada, centrada en el paciente, lo que permite niveles más altos de eficacia en el control de la enfermedad y lleva a una mayor supervivencia y mejor calidad de vida.

Lo que distingue a Champalimaud del resto no es solo su equipamiento o su arquitectura, sino una filosofía que pocos centros en el mundo logran sostener con tanta coherencia: el establecimiento de un vínculo directo e interdependiente entre la investigación básica y la actividad clínica. En palabras simples: lo que se descubre en el laboratorio llega rápidamente al paciente. No hay años de distancia entre el avance científico y su aplicación. Esa integración es lo que hace que Champalimaud sea un lugar único en el mundo.

Champalimaud y el cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal —es decir, el cáncer de colon y recto— es uno de los cánceres más frecuentes en el mundo. Es actualmente el segundo cáncer en términos de incidencia y mortalidad en Portugal, y una de las principales causas de muerte por cáncer en ambos sexos. Ante esta realidad, Champalimaud ha desarrollado un programa específico de excelencia para su abordaje.

La Unidad Digestiva de Champalimaud utiliza un enfoque multidisciplinario y las técnicas más avanzadas para abordar la complejidad de los tumores digestivos en todas sus formas y niveles de desarrollo, con foco en dominar el conocimiento y las técnicas de intervención para detener o retardar el desarrollo del cáncer colorrectal. Esto significa que en cada caso participan cirujanos, oncólogos médicos, radioterapeutas, radiólogos, patólogos, genetistas, especialistas en medicina nuclear, enfermeros, psico-oncólogos, nutricionistas y especialistas en cuidados paliativos, todos coordinados alrededor de un mismo paciente.

Uno de los aspectos que más me impresiona de Champalimaud es su liderazgo mundial en el tratamiento conservador del cáncer de recto. En 2014 la Unidad de Cáncer Digestivo estableció un programa colaborativo internacional para el tratamiento conservador (no quirúrgico) del cáncer de recto, y se posicionó como uno de los centros líderes en Europa en esta área. En la base de datos internacional Watch and Wait, el Centro Champalimaud centraliza un registro internacional de más de 1.000 pacientes con conservación del recto luego de tratamiento neoadyuvante basado en quimiorradioterapia. En términos sencillos: esto implica que en muchos casos es posible evitar la cirugía, o reducirla significativamente, mejorando de manera radical la calidad de vida del paciente.

¿Por qué es importante esto para mis pacientes?

Visitar y aprender en Champalimaud tiene un impacto directo en la atención que ofrezco. El cáncer colorrectal es una de las enfermedades que más trato quirúrgicamente, y estar en contacto con los equipos que están en la frontera del conocimiento me permite incorporar técnicas, criterios y miradas que no siempre están disponibles en la formación local.

El cáncer de recto y de colon tiene hoy tratamientos cada vez más efectivos, más precisos y menos invasivos. Pero acceder a esos tratamientos requiere que los médicos que los realizan estén permanentemente actualizados y conectados con los centros donde esas innovaciones nacen. Ese es el compromiso que asumo cada vez que emprendo este tipo de formación.

El equipo médico de Champalimaud incluye profesionales de más de 10 países distintos, y son algunos de los expertos líderes del mundo en diagnóstico y tratamiento del cáncer. Aprender junto a ellos, ver cómo trabajan, cómo piensan y cómo toman decisiones en casos complejos, es una experiencia que se traduce directamente en una mejor atención para cada uno de mis pacientes en Argentina.